16Diciembre2017

Revista Crítica

Usted está aquí: Inicio La Revista Monográfico Análisis

La infancia y las migraciones, un verdadero cóctel de vulnerabilidades

Cada vez más niños y niñas salen de sus hogares y cruzan fronteras solos o acompañados. Se estima que el 16% de personas que emigran en el mundo tiene menos de 20 años. El porcentaje es mayor como en algunas regiones, como África subsahariana. Las edades más comunes se encuentran entre los 15 y 19 años y más de la mitad de ellos proceden de países en vías de desarrollo

Hay niños que migran con sus padres o uno de ellos buscando oportunidades, para ellos y para las familias que se quedaron esperando algún respiro en forma de remesa. Algunos de los más pequeñines, sin saberlo, viajan en el vientre de sus madres a tierras lejanas y nacen por el camino o en el lugar de llegada.

Leer más:La infancia y las migraciones, un verdadero cóctel de vulnerabilidades

Las migraciones en la España Actual

En apenas 20 años, el paisaje humano de nuestras ciudades ha cambiado radicalmente y hoy la diversidad de nuestra población es patente en las calles, en los bares y restaurantes, en las tiendas abiertas al público. Esta diversidad es más visible en las grandes ciudades. Las migraciones han sido el principal factor de cambio social desde mediados de los años 90 ¿Cómo hemos respondido a este cambio social? Con luces y sombras, que abordamos en este número de la Revista Crítica, así como los retos a futuro.

1. Aspectos que favorecen la integración 

En estos años, España ha realizado un importante esfuerzo de adaptación que es preciso reconocer. Un factor clave de inclusión ha sido la educación y la sanidad, está última era universal hasta la desafortunada reforma sanitaria de 2012. También fueron muy positivas las regularizaciones –todos los Gobiernos las han hecho–, que permitieron a cientos de miles de personas regularizar su situación una vez estaban en nuestro país y formalizar su situación laboral. España cuenta además con un procedimiento de regularización individual, caso por caso, por circunstancias excepcionales.

Leer más:Las migraciones en la España Actual

Cartografía del tiempo en época de crisis

La vivencia del tiempo está sometida a continuas trasformaciones; lo que se vivió como un valor a cuidar porque “el tiempo era oro”, se ha devaluado a causa de la sociedad del desempleo que ha condenado al ocio improductivo a una gran parte de la población. El tiempo como promesa, que se orientaba a un mañana mejor, se disuelve a causa de la crisis del crecimiento económico, que expulsa y orilla. El tiempo como oportunidad, que se desplegaba en capacidades, se disuelve a causa del sentimiento de impotencia. El tiempo como final, abierto a la novedad, se convierte en un simple fin de época.

Condenados al ocio

La modernidad es un modo de concebir el tiempo como una sucesión homogénea y cuantificable de instantes en permanente huida. Este tiempo cuantificable, homogéneo y teleológico vivió su apoteosis en el capitalismo industrial y su expresión más pura en la temporalidad del trabajo asalariado. El valor del tiempo moderno se creó a imagen y semejanza del tiempo de la fábrica, mesurable por el reloj; fue capaz de definir las etapas de la vida en referencia al trabajo: la infancia y la juventud son el tiempo que prepara para entrar en la producción; la adultez es la edad de la producción y los ancianos son las vidas desahuciadas del trabajo productivo. La identidad individual y el estatus social se adquieren por el lugar que se ocupaba en el sistema productivo. Incluso el tiempo libre ha estado en función del trabajo: se descansa para reponer las energías. De modo que o hay trabajo, o no hay nada.

Leer más:Cartografía del tiempo en época de crisis

Inteligencias múltiples y arqueología de la mente

El origen de la vida

Han transcurrido tres mil millones de años desde el supuesto inicio de la vida; unos mil millones de años a los primeros parientes con sistema nervioso; unos cincuenta millones al desarrollo de los mamíferos. Hace unos seis millones de la aparición del eslabón perdido; unos tres millones más para los primeros homínidos; y, por fin, no hace menos de cien mil años: El Homo sapiens aparecía en escena, en el último segundo en la metáfora de la hora, para el tiempo de la evolución humana respecto al origen de la vida sobre la tierra: a las 11 horas, 59 minutos, 59 segundos.  Bajar de los árboles, afrontar las grandes superficies de la sabana, requiere movilidad, bipedismo, que conlleva menos gasto energético; surgen los pies para mantener el equilibrio, se liberan las manos, aparece el uso de herramientas, la coordinación mano-ojo, el dedo oponente y la pinza manual para coger y lanzar objetos, se comienza a transportar herramientas, a viajar y explorar.

Leer más:Inteligencias múltiples y arqueología de la mente

¿Crímenes económicos sin responsabilidad?

El profundo deterioro social provocado por la crisis ha hecho que se empiece a hablar de crímenes económicos contra la humanidad. Es posible que aún no tengamos clara la noción de lo que es un “crimen económico”, y cuales los mecanismos para investigarlos y perseguirlos, pero es urgente –como defienden Lourdes Benería y Carmen Sarasúa– que esta noción se incorpore al discurso ciudadano y se entienda su importancia para construir la democracia económica y política. Como mínimo nos hará ver la necesidad de regular los mercados para que, como dice Polanyi, estén al servicio de la sociedad, y no viceversa.1

Entre las principales víctimas de los crímenes económicos se encuentran la población inmigrante, la infantil y, en general, los sectores más modestos de la sociedad. En lo que sigue, argumentaré en torno a la tesis de que no nos encontramos ante un “homicidio social involuntario”, sino ante unas políticas de austeridad extrema –y, por tanto, ante unas acciones deliberadas– que cabe calificar de “austericidas” y “austeritarias”. Cada vez resulta más dudoso que estas políticas tengan como objetivo acabar con el déficit público, de hecho están siendo contraproducentes para tal fin. Tampoco es seguro que tengan la intención de acabar con la crisis rápidamente. Más bien parecen estar orientadas a crear las condiciones para socializar el miedo entre la población y, a partir de ahí, hacer aceptables las reformas necesarias que están redefiniendo por completo el modelo de sociedad. Un modelo que se va construyendo con políticas que eliminan derechos sociales (de ahí el adjetivo de “austericidas”) y que se aplican sin el consentimiento popular (de ahí lo de “austeritarias”).

Leer más:¿Crímenes económicos sin responsabilidad?

La utopía del siglo XXI

Las construcciones imaginarias conocidas literariamente como “género utópico” han estado presentes a lo largo de nuestra historia occidental desde Platón hasta Huxley, aunque con características muy heterogéneas y con propósitos distintos. Las utopías del pasado eran imágenes literarias de una sociedad justa, solidaria y feliz en la que ya no se precisaban leyes ni instituciones porque se había logrado resolver por fin y superar todos los conflictos y diferencias humanas. El sustrato psicológico de estas imágenes de sociedades ideales lo constituía, como se puede suponer, un conjunto de anhelos y expectativas que brotaban de ciertas situaciones sociales muy difíciles, de manera que lo que expresaban, en realidad, eran las esperanzas y los deseos de las clases menos favorecidas.

Los grandes utopistas como Tomas Moro, Campanella, Bacon, Harrington recogían así, en sus obras, la crítica a la injusticia social, el rechazo a la tiranía y a la explotación, la fe en la función liberadora de la ciencia y de la técnica para liberar al ser humano de sus limitaciones, y anhelos de este tipo.

Leer más:La utopía del siglo XXI

Hacia un nuevo paradigma en la transmisión de la fe

De un tiempo a esta parte se habla de la necesidad de un nuevo paradigma porque el paradigma anterior no está funcionando adecuadamente. Esta constatación refleja que la realidad ha cambiado, que nuestros análisis no son suficientemente acertados y, en consecuencia, el modelo de iniciación a la fe no responde a los retos y a las expectativas que tenemos delante. Cabe concluir que lo que está en juego es el modelo de transmisión de la fe, no uno u otro aspecto del mismo.

Comencemos clarificando el término paradigma. Etimológicamente viene de la palabra griega formada por "pará" (junto) y "digma" (modelo). Th. Kuhn definió así el término paradigma: "Considero los paradigmas como realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica". Y añade que todo cambio de paradigma es lento y dificultoso; además se necesita la sinergia de todos los actores implicados para su puesta en marcha. ¿Cuándo hay que cambiar de paradigma? Cuando el paradigma vigente no es capaz de percibir lo que sucede y de dar respuestas satisfactorias.

Leer más:Hacia un nuevo paradigma en la transmisión de la fe

Artículos más leídos

La educación no es neutral

La educación no es neutral

Para transformar la sociedad es necesario formar sujetos críticos y creativos, y...

Desde mi teclado

Desde mi teclado

El 93% de los internautas españoles tienen una cuenta activa en al menos una red social....

Crítica cumple 100 años

Crítica cumple 100 años

Hace exactamente 10 años, en el año 2003, yo misma titulaba el editorial de la...

La familia o la necesidad de andar por casa

La familia o la necesidad de andar por casa

Desde que el 22 de junio de 1981 el Parlamento español aprobara la famosa ley del...

Como lágrimas en la lluvia

Como lágrimas en la lluvia

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de...

  • La educación no es neutral

    La educación no es neutral

    Martes, 01 Marzo 2011 13:57
  • Desde mi teclado

    Desde mi teclado

    Miércoles, 01 Mayo 2013 09:48
  • Crítica cumple 100 años

    Crítica cumple 100 años

    Domingo, 01 Septiembre 2013 00:00
  • La familia o la necesidad de andar por casa

    La familia o la necesidad de andar por casa

    Viernes, 01 Marzo 2013 11:07
  • Como lágrimas en la lluvia

    Como lágrimas en la lluvia

    Sábado, 01 Marzo 2014 13:54

Redes Sociales

Newsletter

Suscríbase a nuestras newsletters para recibir nuestros últimos comunicados
eMail incorrecto